Una nueva fase recesiva en la construcción

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La venta de insumos para la construcción se desplomó en diciembre último 31,8 por ciento y el 2018 cerró con un retroceso del 7 por ciento. Se trata del peor registro desde que arrancó la gestión de Cambiemos.

 

Según informó el Grupo Construya que nuclea a las principales productoras de materiales en el país, comenzó una nueva fase recesiva por la paralización de la obra pública y privada producto de los acuerdos de ajuste en infraestructura pactados con el Fondo Monetario Internacional.

 

En el mes de noviembre previo la caída ya había alcanzado al 30,4 por ciento interanual, aunque la caída comenzó en junio a raíz del inicio de la corrida cambiaria y las charlas con el organismo multilateral.

 

En julio de 2016, el Indice Construya, había arrojado una baja interanual de 23,9 por ciento. En ese momento, la contracción de la actividad económica, que congeló los desarrollos privados, había coincidido con la decisión oficial de revisar los contratos de obra pública. Esto provocó la caída de la construcción, la cual se extendió en una seguidilla de bajas de febrero de 2016 a febrero del año siguiente. En marzo la venta de insumos inició la remontada.

 

La activación del algunas obras públicas en un año electoral (en 2017 fueron las legislativas) apuntaló al sector. Pero a fines de abril del año pasado comenzaron las tensiones cambiarias ante la evidencia de un esquema económico insostenible y la fuerte devaluación que desencadenó después encareció el costo de construir.

 

En junio se exhibió la primera caída del índice de venta de insumos del Grupo Construya, de 5,4 por ciento, la cual se fue intensificando con el correr de los meses, a la par del aumento del dólar. La divisa terminó en agosto esa fase de corrida con un alza de más de ciento por ciento hasta 40 pesos. Pero siguieron “pasando cosas”.  De hecho, los funcionarios aseguraron que los programas de participación público-privada compensarían esa situación, pero la disparada del riesgo país, que superó los 700 puntos, encareció el crédito privado y el Gobierno suspendió las obras bajo esa modalidad.

 

El Indice Construya mide la evolución de los volúmenes vendidos al sector privado de insumos tales como ladrillos, cerámicos, cemento portland, cal, acero, carpintería de aluminio, pisos y revestimientos cerámicos, adhesivos, pastinas, impermeabilizantes, pinturas, sanitarios, grifería y caños de agua.

 

El promedio de ventas de estos productos se retrajo 31,8 por ciento respecto de los registros de diciembre de 2017. Si se lo compara con el mes anterior, el nivel de despachos tuvo un baja desestacionalizada de 6,6 por ciento y acumuló en el año un rojo de 7 por ciento. Este índice privado suele servir de anticipo de la medición oficial que publica el Indec.

 

El último informe de construcción (ISAC), referido a noviembre, evidenció una baja desestacionalizada de 7 por ciento contra octubre y una caída 15,9 por ciento interanual. Por su parte, la venta de insumos medido por el Indec, que incluye tanto al sector público como privado, evidenció mayoría de bajas interanuales.

 

Entre los principales descensos se encuentran los despachos de asfalto, con 55,7 por ciento, seguido por artículos sanitarios de cerámica (-42,1 por ciento), pisos y revestimientos cerámicos (-32,2), ladrillos huecos (-25,7), pinturas para construcción y mosaicos (ambos con una caída de 20,4), hierro redondo y aceros (-17,9), cemento portland (-17,8), placas de yeso (-13,7), hormigón elaborado (-3) y yeso (-0,2).

 

En puestos de trabajo, medidos a octubre, la actividad reflejó una disminución de 1,5 por ciento. Otro indicador que adelanta la situación del sector es la cantidad de permisos de edificación. En noviembre evidenció una baja de 11 por ciento con relación al mes anterior y un 10,1 por ciento menos que igual mes de 2017. La superficie autorizada acumulada en once meses una baja de 7,8 por ciento contra igual período del año previo.

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