El presidente de Peru indultó a Fujimori a cambio de terminar su mandato

0
105

El presidente de Peru Pedro Pablo Kuczynski canjeó su permanencia en el cargo por la libertad del ex dictador Alberto Fujimori, que estaba condenado a 25 años por crímenes de lesa humanidad y corrupción.

A tres días del pedido para destituir a Kuczynski, el Congreso gracias a diez votos de un sector del fujimorismo rechazo el pedido de juicio politico, en cosecuencia, el gobierno indulto al ex presidente de Peru vinculado con crímenes de lesa humanidad.

Cerca de las 19 horas del domingo 24, el gobierno anunció la liberación de Fujimori. Las protestas estallaron inmediatamente. La negociación oculta estuvo a cargo de Kenji Fujimori, el hijo menor del ex dictador, un sector del fujimorismo distanciado de su hermana Keiko, ex candidata presidencial y jefa del partido, que promovió hasta el final el pedido de destitución de PPK, como se le conoce a Kuczynski.

A la hora de la votación en el Congreso, Kenji le quitó a su bancada diez de los 71 votos que debían respaldarla y Kuczynski se salvó por ocho votos, y el sábado Fujimori fue traslado a una clínica.

Un video grabado por sus allegados muestra a Fujimori en la cama de la clínica, al lado de su hijo Kenji, leyendo ambos en un celular el comunicado del gobierno que anunció el indulto. El indulto se dio en la noche de Navidad, pero el rechazo fue tal que esa misma noche las protestas llegaron a las calles.

Ayer miles se movilizaron para rechazar el indulto. Indignados gritos de “PPK traidor”, “el indulto es un insulto”, “ni olvido, ni perdón”, “Fujimori nunca más” tomaron las calles del centro de la capital y otras ciudades. Hubo algunos choques de manifestantes con la policía.

“Me siento traicionada por un presidente que prometió que no iba a indultar a Fujimori. Hoy, en un día de paz, liberan al asesino. Estaremos en las calles contra este indulto e iremos a las instancias internacionales para que se respete la justicia”, dice Carolina Oyague, hermana de Dora, estudiante asesinada por el gobierno de Fujimori.

Los sectores políticos y sociales que apoyaron a Kuczynski en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de 2016 para evitar el retorno al poder del fujimorismo y que lo sostuvieron ante el intento fujimorista de destituirlo y así acumular más poder, ahora están movilizados en contra del gobierno.

Pero los problemas de Kuczynski después del indulto también están en su frente interno. Hasta ahora tres congresistas del oficialismo han renunciado por su oposición al indulto, lo que debilita significativamente una precaria bancada parlamentaria oficialista que tenía solamente dieciocho curules en un Congreso unicameral de 130 bancas. Y también se habla de renuncias en el gabinete ministerial.

Del lado fujimorista, festejan el indulto y sus dirigentes piden que sea aceptado en nombre de la reconciliación, esa coartada usada por los violadores de los derechos humanos y sus defensores para promover la impunidad. Algunas decenas de fujimoristas festejaban el indulto en la clínica donde está internado Fujimori, en la que, según su médico, permanecerá unos días más.

El indulto a Fujimori se tramitó con una velocidad inusual, en solamente unos días. El indulto humanitario está sustentado en el informe de una junta médica que reconoce que el ex dictador no tiene una enfermedad grave ni terminal, pero igual recomienda el indulto humanitario alegando que las condiciones carcelarias –que en el caso de Fujimori son bastante benignas y con comodidades que no tiene ningún otro preso- afectan su salud–.

Organismos de derechos humanos anunciaron que apelarán el indulto ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos,que señala que los condenados por delitos de lesa humanidad, como es el caso de Fujimori, no pueden recibir este beneficio. Señalan que el indulto no es por razones humanitarias, sino consecuencia de un pacto político.

En junio de 2013, el entonces presidente Ollanta Humala le negó el indulto a Fujimori porque el informe médico señaló que no se justificaba esa medida. En julio de 2016, Fujimori lo volvió a solicitar y Kuzcynski aseguró enfático: “yo no voy a firmar un indulto”. El domingo de Navidad incumplió su promesa.

DEJA UNA RESPUESTA

Please enter your comment!
NOMBRE