Colectiveros sin apoyo de UTA cortan General Paz por el crimen de un chófer

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Sin el apoyo de UTA, que no emitió ningún comunicado en repudio al asesinato del chofer, los colectiveros de zona oeste del Conurbano adhirieron a un paro de 24 horas impulsado por los trabajadores de la línea 620, tras la muerte de Leandro Miguel Alcaraz, un chofer de 26 años que fue baleado cuando conducía el interno 103.

Los chóferes mantienen un corte total en la General Paz, a la altura de Alberdi, para reclamar por el crimen de su compañero y denunciaron la ausencia de la  Unión de Transporte Automotor (UTA) para acompañar la protesta.

Alcaraz fue asesinado en la localidad de Lomas del Mirador por dos jóvenes sin mayores motivos que una discusión previa por el pedido de viajar sin carga en la tarjeta SUBE, algo a lo que finalmente el chófer había accedido. “No tiene una explicación lógica lo que pasó”, lamentó Jorge Knop, delegado de la línea 120.

En diálogo con Radio Con Vos, el delegado advirtió que, aunque se registran hechos de inseguridad, este “es una hecho excepcional” y atribuyó a problemas de adicciones la violenta reacción. A su vez pidió que el Estado dé una respuesta integral a la problemática.

El paro se prolongará durante todo el lunes y paraliza los servicios de las siguientes líneas:  49, 55, 86, 88, 96, 126, 172, 174, 180, 185, 218, 236, 242, 284, 317, 325, 378, 338 (La Costera), 382, 406, 620, 622, 624, 628 y 630. También se adhieren a la medida de fuerza empleados de La Nueva Metropol con sus líneas 136, 163, 182, 322, 237, 503 Merlo, 326, 327 y 392.

Después de 6 horas de corte, los choferes de la 620 realizaron una improvisada conferencia de prensa sobre la Avenida General Paz en el que denunciaron la ausencia de la Unión de Transporte Automotor (UTA). “El gremio no dice nada, no hay nadie presente”, apuntaron.

“Pedimos disculpa sin entorpecemos a alguien, pero es la única forma que tenemos”, indicó uno de los choferes por la modalidad de la protesta y adelantó que el corte permanecerá en el lugar a la espera de que la Fiscalía tenga información sobre los responsables del asesinato.

Los choferes acompañaron el pedido de testigos que elevó la fiscalía y reclamaron las imágenes de las cámaras localizadas en las paradas del Metrobus, además de solicitar cámaras en las unidades y botones antipánico como medidas paliativas.

“(A Leandro)  lo increparon durante todo el viaje hasta el final del ramal. Fueron 35 o 40 minutos de recorrido, con un botón antipánico se podría haber evitado”, consideró Samuel Rodríguez, uno de los compañeros del joven asesinado. A su vez, los chóferes denunciaron que la Policía nunca llegó al lugar después de los disparos y que a Leandro lo llevó hasta el hospital un vecino en su auto.

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